2 de noviembre de 2009

NO POR MUCHO REPETIR UNA MENTIRA...

El pasado día 29 se publicaba en Leonoticias.com la hasta hoy, creo y espero que así sea, última mentira lanzada a los ciudadanos por el llamado Ayuntamiento de León.
Sé que a nuestro siempre poco loado ayuntamiento en este caso lo personificó no el alcalde o concejal alguno de la mixtura gobernante. Sé que ha sido el Gabinete de Prensa a través de una nota de prensa o ahí va y que te preste.
Puede el señor alcalde, don Paco, o cualquiera de las personas que formen el citado Gabinete, o cualquiera de los concejales con competencia para que éste lance una nota de prensa en nombre de la institución municipal, decir y recalcar lo que quieran con respecto a los enlaces que, como mínimo hasta el pasado día 15 en que me preguntaba ¿quién le vacila al señor alcalde de León?, llevaban hasta la controvertida enciclopedia leonesa en línea y en leonés, pero saben que no por mucho repetir una mentira esta se convierte en verdad.
Por eso se lo repito, y porque si no quedaría este menda por mentiroso: el pasado día 15 de octubre desde la página de enlaces de aytoleon.es se iba directamente a la citada página, y sin gran esfuerzo ya que era el primer enlace que aparecía, parecen no haber descubierto el orden, alfabético por supuesto. Testigos hay de ello. Luego no recalquen más, saben que así fue y por lo tanto que mienten.
Hasta el pasado día 15 al señor alcalde, don Fernández, con su consentimiento o sin él, no se le hizo ni puto caso con respecto a lo por él mismo decretado con fecha 2 octubre. Si fue desobedecido, debería ocuparse de saber por quién y por qué; si la cosa fue por él autorizada, entonces nos vaciló él a nosotros, a mí al menos, y también debería hacérselo mirar, pues a nadie creo que le guste que le mientan.
Pero lo que si es grave, a mi me lo parece, es que ahora, días después, se nos venga a llamar mentirosos a quienes dijimos verdad.
Sabe usted señor alcalde, sabe su gabinete de prensa y mucha gente más que el pasado día 15 de octubre, trece días después de que usted ordenase suprimir dicho enlace, éste seguía existiendo en la página del aytoleon.es. Miente, o manda mentir, igual me da e igual de poco me gusta, cuando afirma, o afirman en su nombre, que "la orden de suspender todos los enlaces con la llionpedia fue ejecutada desde el mismo momento a la espera de que todas las investigaciones internas (tanto la judicial como la interna) llegaran a su fin". Es decir, o le vacilaron, señor alcalde, y no lo reconoce, lo que ya es empecinamiento y soberbia, que le vacilan a cualquiera, o me, nos, nos ha vacilado de nuevo. Y este "de nuevo", sin entrar en más.
Y sin más, me quedo a la espera de mejores modos por parte de la mixtura gobernante en nuestro ayuntamiento y por lo tanto de menos sapos intragables de su parte.

GRACIAS POR ACERCARME AL CINE, AL HUMOR Y A LA TRISTE REALIDAD

JOSÉ LUIS LÓPEZ VÁZQUEZ


15 de octubre de 2009

¿QUIEN LE VACILA AL SEÑOR ALCALDE DE LEÓN?

Son las 22,07 del día 15 de Octubre de 2009. No voy a entrar en la trifulca de los contenidos presuntamente filonazis en la entrada sobre el Holocausto de la llionpedia. Ya todos vamos siendo mayores, sabemos leer y escribir para nuestro apaño, algo de polvos y lodos, y ya me doy por representado por lo que este caso, amén de los firmantes del escrito de denuncia desencadenante, han pedido recientemente, por ejemplo, Izquierda Unida y Comisiones Obreras. Por lo tanto, huelga dedicarle más tiempo a tal plumero. Además a lo del llionés no le acabo de coger yo la cosa, que estoy atascado aún en to be, or not to be, que esa sí es para mí cosa identitaria, y ando en otras lecturas más fiables.

Lo que sí me preocupa, porque apoyé públicamente su candidatura y porque las órdenes verbales pueden entenderse, o no, pero las dadas por escrito, que es como oye y habla la administración pública, tienen obligación de acatarlo todos los responsables políticos, empleados públicos y ciudadanos a quien afecte, es el poco caso -hasta hoy ninguno- que se le hace al señor alcalde en la consistorial casa. Porque, ¿cómo firmando el día 2 de Octubre el decreto por el que resuleva -resuelve querría decir- entre otras cosas la primera: Disponer la realización de cuantas actuaciones sean oportunas para eliminar cualquier posible vinculación de la página de internet http://www.llionpedia.eu con el Ayuntamiento de León, incluido el enlace a esta página desde la oficial del Ayuntamiento, en tanto no se aclaren los extremos de la denuncia citada y a día de hoy, a esta hora nocturna aun se pueda encontrar en la pagina de nuestro siempre poco loado aytoleon.es en primera línea de playa el enlace a la susodicha llionpedia?
¿Quien manda en el Ayuntamiento, el alcalde que firma decretos que parecen ser pasados por el arco del pacto, por aquello de que no fue triunfo completo, o es que se hacen las cosas de cara a la galería en una nada recomendable actitud de nadar y guardar la ropa? ¿Quién es el responsable de que ese enlace siga ahí? ¿Quién le vacila al señor alcalde de León en el propio Ayuntamiento?

Y por cierto, el anuncio de la llionpedia que tintinea a veces en leonoticias.com, periódico digital donde quizás lo haga cuando esto esté publicado en él sobre mi cabeza o un poco más arriba de los que me quieren construir el futuro con lo inestable que tengo yo el presente, ¿quién lo paga?, ¿la llionpedia, o por desgracia será el aytoleón.es con cargo a su pingüe presupuesto nutrido de nuestras parcas aportaciones? ¿Desde dónde llegó ese encargo publicitario?¿Podría saberse?

En fin, si este es el caso que se le hace al señor alcalde en el Ayuntamiento, sapo intragable, muchos nos quedarán por ver aún mientras siguen buscando la identidad perdida, con cargo al erario público, eso sí. Ver para creer, oh, crédulo de mí.

5 de octubre de 2009

CHAU MERCEDES... Y GRACIAS POR HABER EXISTIDO

Y POR HABERME RECORDADO LA OBLIGACIÓN DE

HONRAR LA VIDA

video

QUE LA TIERRA TE SEA LEVE

22 de septiembre de 2009

DE MIS "ESCRITOS CON LARA AL FONDO"

Este año, este verano recién despedido, no sé si ya se lo he llorado, fue el primero en que Lara, mi hija -la única, y que, cómo algún día ya escribí, "ya tiene quien le escriba. No me salió coronela. Y ya recibe, bip-bip, mensajes de no sé quién que me duelen, y correos de esos chimpotrónicos que el culto llama e-mail", voló por sus propias rutas, a su aire, y no hizo acotada migración vacacional con éste pájaro. No fue cosa fácil, no crean, uno va de duro y líbero por la vida, pero a su anuncio de ausencia le tembló el hígado como al que más y hubo de llenar su Graná del alma, el Carmen que en ella goza, de más literatura, escritura y flamenco que nunca.
Además, lo mejor y lo peor, a veces las enseñanzas se vuelven (en contra) a uno, es que me argumentó de tal manera su ausencia, que no tuve más razonable remedio -el corazón, ya se sabe, poco sabe de razones- que agradecerle aún más los regalos hechos los pasados años. Que eso fueron, regalos, su compañía en mis, nuestras, más bien estáticas, por escritas y leídas, vacaciones. Seis años a partir de la mayoría de edad, pensándolo bien, más que regalo es don divino, por humano y por filial.
Total, que como me avisó con tiempo suficiente para la asimilación de su ausencia -lo que aprenden estudiando; medicina, en este caso-; servidor fue haciéndolo, no dandose a la contemplación y autocompasión, sino preparándole un libro, selección de decires y opiniones escritas con ella al fondo, presente, pero cuando aún no tenía edad para soportarlas ni tan siquiera en dosis semanal, que justificasen unos renglones cortos -versos no me atrevo a llamarlos, y lo de "renglones cortos" es denominación que le debo a mi buen amigo y polifacético artista Juan Luis García- que me habían nacido a la primera emoción y le resumiesen algunas de las cosas de su padre.
Tras algunas incidencias -mis manías por lo libre y el uso de software ídem- ya tengo en mis manos y, por lo que me acaban de chivar, están en alguna librería, a través de publicarya.com, mis Escritos con Lara al fondo.
Lo digo aquí, porque no quiero que se entienda mi silencio como humildad. Sería de la falsa. Que uno, aunque procura mantenerse a raya en el asunto, también goza y sufre de la vanitas-vanitatis.

NO FUE POSIBLE... PERO SE INTENTÓ

Lo intentamos, no fue posible.
Sigo opinando que se lo merecía.
Mas cuando uno apoya una iniciativa de estas, sabe lo que puede suceder: conseguirlo, o no.
Y uno cuando llegan los noes, la derrota, si así se le puede llamar, ha se acordarse de algo importante: Al final de cualquier liza, se ha ser "digno en la derrota, generoso en la victoria".
Que nadie se entristezca, espero.
Si se alegran los puros, que sepan que no me entristece su alegría. Por fortuna la mezquindaz no me afecta. Tan solo la desprecio.
¡Salud a todos! Y en especial a Marcos Ana, ¡Salud y palabra!

Este comentario, era una deuda, pagada está aun con atraso.

18 de septiembre de 2009

DEL DICHOSO CONCIERTO DE JUANES

Llevamos semanas, meses, leyendo opiniones sobre la conveniencia o no de que Juanes diera o no su concierto en la ciudad de La Havana (Cuba). Los guardianes de las esencias, principalmente desde Miami, condenaron desde el principio e incluso parece que han llegado a amenazar al cantante y su familia si por fin accede a dar el concierto. Por desgracia en este mundo siempre hay gente, confesa partidaria de libertades y derechos, que llegada la hora de su conveniencia te dice, le gustaría dictar, lo que debes hacer.
Yo recuerdo aquellos conciertos de los estertores del franquismo, dos en especial: uno, el de Mercedes Sosa en el Teatro Campoamor de Oviedo, con amplio despliegue policial por palcos y plateas; otro, el de Pi de la Serra en el Palacio de Deportes de Oviedo, suspendido al poco de comenzar, convertido en manifestación callejera y del que nunca me perdonaré haber conducido a un grupo de subversivos en nuestra carrera calle de Azcárraga arriba -si es hoy allí me quedo expulsando paquetes de tabaco con celofán y todo por mi boca- y confundir la entrada a la calle del Paraíso con un callejón sin salida, cerrado por la Fabrica del Gas, en el que acabamos saltando a un patio, lamentablemente también sin salida, pero que permitía a los grises zurrarnos comodamente sentados en la pared recién saltada por nosotros. Quizás de ahí mi poca fe en las cosas del liderazgo y las vanguardias. Cuánto mejor nos hubiera ido a todos, incluido a mi, de no hacerme caso. En fin, fuese todo por la patria, que no lo fue.
Recuerdo digo, y no creo que nadie en su sano juicio pudiera concluir que Mercedes Sosa o Pi de la Serra, adornaban el aperturismo o el proceso de reforma del tardofranquismo.
Pero aún así, para formar criterio sobre el cacareado concierto de Juanes, que mejor cosa que buscar opinión de cubano apreciado y amigo. ¿Habría opinado mi querido Mandi sobre el asunto? Sí, como no podía ser de otra manera en persona comprometida, en su blog encontré este sabroso y esclarecedor artículo Que Juanes cante y que los cubanos bailen, no sólo sobre el concierto, sino también sobre la llamada disidencia cubana. Gracias Mandi.
Quizás a ustedes les sirva también de algo, al menos comprobarán que, una vez más, no el que más grita dice mejores cosas.

16 de septiembre de 2009

COSAS DEL ENTRETIEMPO

El día 16 de Septiembre es para mí como el comienzo del otoño. No porque vaya de progreta o por tenerme por un adelantado, por más que sea oriundo de Avilés, sino porque viene a ser fecha de cambio de mirada -¡qué cosas hacen los despertadores, qué destrozos las tardías digestiones!-, se deshoja uno de algún privilegio, se le complica la cotidianeidad; sale madrugador a la calle y allí está esperándole la noche, y hoy con agua, y te sorprendes de tu adormecida memoria, ayer ya sentiste frío pero tú sigues con tu camisita o tu canesú.
Cavilas sobre la brevedad del verano -quince de agosto, frío en el rostro y demás populares sabidurías- y recuerdas cómo en casa, cuando la necesidad le ganaba la partida a la posibilidad, tu madre, la mía, supongo que pensando "este pobre Juan no se entera de nada", me explicaba, ante la pretensión de un nuevo pantalón y de invierno, "pantalón sí, si nuevo o fraternal, está por ver, pero de invierno nada Juanín, en esta casa ni hay invierno, ni hay verano, en esta casa todo es entretiempo”. Y te enterneces, y te estremeces, y te disfrazas, y te vas a comer la realidad, que es una manera de evitar que la realidad te meriende.
Por este entretiempo disfruté la lectura del artículo de Josep Maria Fonalleras, publicado en El Periódico de hoy y que una amistad mediterránea me hizo llegar por correo chimpotrónico. Dice así:

Un entretiempo que llega entero


"El tiempo debería tener fronteras claras como la que se dibujó el 14 de septiembre. El tiempo debería ser obediente y hacer caso al Ejército, que tiene un día determinado para cambiar de vestuario, haga frío o calor. El problema es que no siempre es así y que, en plena oleada de un prematuro calor primaveral, los soldados todavía se pasean con la ropa pesada del invierno. O que tienen que soportar bajas temperaturas repentinas con la preceptiva manga corta. Si el tiempo hiciera caso a las ordenanzas militares tendríamos espacios más definidos, una cierta claridad que nos ayudaría a saber situar cada cosa en su lugar. Unas reglas de comportamiento.

El primer día de clase llovió, y esta semana es fea y poco ordenada, pero nos obliga a pensar en todo lo que habíamos pospuesto. Los plumieres que todavía no habíamos comprado, los libros que aún no están forrados, el paso de las chancletas a las bambas. Que llueva el primer día de colegio representa un contratiempo. Lo sé: más tráfico, más jaleo, el paraguas indócil que estorba. Pero es bueno que la meteorología nos acompañe hacia la rutina otoñal, hacia el horizonte mortecino de las tardes que se acortan, hacia el brillo de las calles después de haber llovido, hacia los primeros síntomas de manta. Además, los boletaires ya calculan qué día de octubre, después de las semanas de evolución que marca la botánica, estallarán los micelios soterrados en forma de deliciosos hongos. Lluvia benefactora, a pesar de los inconvenientes, a pesar de las dificultades de tráfico, a pesar de los aguaceros. Lluvia que, como un experto cartógrafo, nos indica el final y el comienzo de una región del alma, tierra de nadie en la que poco a poco iremos asentándonos. Guardaremos los pantalones cortos y sacaremos del armario la chaqueta de entretiempo, este entretiempo que nos ha llegado entero."

Y también porque con esta frase: "Lluvia que, como un experto cartógrafo, nos indica el final y el comienzo de una región del alma, tierra de nadie en la que poco a poco iremos asentándonos", me ha hecho acortar tantas diferencias de criterio que con sus opiniones mantengo. Como con tantos, acaso sea siempre más lo que nos acerca que lo que nos separa. Ya ven, estoy de otoño total, de total entretiempo.

14 de septiembre de 2009

OTOÑO, A DRAGAR SE TOCA

Ayer el río, el por tantas cosas tan río mío, ese en el que seguro pensaba el poeta, el maestro, Ángel González cuando escribió Por aquí pasa un río, ese río que viene y se va, que pasa, aclarando las aguas, estrenó draga.
Había pasado hacia la bocana mientras yo desayunaba, lo hacía intentado disfrutar del clarear de La Arena. Ella, la draga, pasó limpia, reluciente, nueva, orgullosa de su porte y de su nombre: Dragos Uno.
Yo la pensé destinada a otros mares. Era, luego me aclararon, la que he venido viendo hacerse en mis periódicos descensos desde Muros, como siempre aplazándome el acercamiento, el conocerla. Regresó al poco hacia la dársena. Falta de calado, pensé en mi ignorancia. Simple prueba debió de ser, pues al punto de nuevo pasó lenta, demorada, recreándose en su propia singladura, hacia La Barra.
Yo seguí contemplando claridades, nuevas gaviotas posadas en la baranda del río y cómo una rapaz me las acechaba y las alborotaba. Me llevaba la draga mucha ventaja como para esperar nuevo encuentro.
Cumplidos los matutinos ritos, llegó el momento de irme con Kora, mi perra, a soñar sus cazas; llegó la hora de ir hasta la playa, hasta el faro, por ver si los marinos dioses habían regalado alguna sirena varada. Mas no, nada. Ni caza, ni sirena varada. Todo realidad, ni una ensoñación.
La mañana, a pesar de soles, ya avanzaba del agostado fresco al septembrino frío. Ya lo cantan horas y luces, mengua el verano, llega la otoñada.
Y allí estaba en plena bocana, donde la barra se va del norte al nordeste. Ensayaba sus primeros trabajos, buscaba el arenoso, carbonero banco. No tardó en localizarlo, se entregó potente y eficaz a su succión estacionaria.
Y allí me paré yo a contemplar sus primeros trabajos, la pérdida de su inmaculada compostura, su comenzar a ser draga en verdad, draga cierta.
Y viendo salir esos negros chorros del cada día más aparente río, me dio por pensar, mejor, por certificar, que quizá sea llegada la hora en que uno mismo, imitando también el otoñar de los árboles, además de soltar hojas cumplidas, de abandonar frondosidades, en espera de más fructíferos estados o estaciones, acometiera el propio dragado, remover los malos fondos, aislar lodos del agua, buscar mayores transparencias, más propicios calados, revisar rumbos, cuestionar navegaciones, acaso tan sólo retornar a su capitán a sus antiguos, buenos y justos sueños, a oírlo recitar, cantar, formas de himno y de ánimo el poema Donde pongo la vida pongo el fuego, también de Ángel González.
¡Ah! No se lo dije a nadie, no me creerían, pero dirigiendo la boquilla o alcachofa de la Dragos Uno más de una vez, me pareció ver una sirena.