30 de septiembre de 2007

ME URGE EL LUNES

Domingo otoñal, mañana lluviosa. Vencida la "Q", pausa en la lenta pretensión de ordenar el caos libresco en que me metí por mejor orientarme entre los anaqueles -cuando falla la memoria el orden alfabético se hace preciso-. Está mi espalda enfadada, intento amistarla con un descanso leído. El País, cultura. Allí está "Cuando el primer amor llega a los 41 años", "El poeta Marcos Ana relata su difícil adaptación a la vida en libertad tras pasar más de media vida en las cárceles franquistas". Y aquí, por fin, leo en palabras suyas la hermosa historia que, ¡cuántos años, cuánta memoria!, me había llegado a través de Juan Ania, el ruso, militante, camarada, del Partido Comunista de España en la Asturias de nacencia y juventud.
Se aceleran los pulsos, se ensancha el espíritu, se otoñan los ojos, su mirada, y me urge el lunes para ir a la búsqueda y encuentro de Marcos Ana, de su Decidme cómo es un árbol. Resistiré entregado a las memorias, intentando responder la tantas preguntas que traerá y releeré, nexo será, a Felix Grande para tras esta visita

Pensar que todos éstos son mi hesido;
que uno es tan numeroso entre los años
y tan uno día a día, noche;
que la orfandad son veinticuatro horas!

Inesperada, hermosa, esta memoriosa flor que trajo esta mañana otoñal de un lluvioso domingo.